sábado, 19 de septiembre de 2015

Missing



AMELIA EARHART (1897-1937)



El 29 de junio de 1937 fue el último día en el que se recibieron comunicaciones por radio desde el avión de Amelia. A unos cien kilómetros de la costa de la isla Howland en el Océano Pacífico,  se creyó que había caído su avión. Días y semanas de búsqueda y mucho dinero invertido en el frustrado rescate dieron al traste con cualquier tipo de esperanza. Amelia Earhart no consiguió cumplir su último sueño, pero se convirtió en una de las mujeres más osadas y valientes de la historia de la aviación. Atrás dejaba una corta pero intensa vida de retos y superación personal. Un faro ante la isla en la que desapareció fue erigido poco después en su honor.



Amelia Mary Earhart Otis nació el 24 de julio de 1897 en Atchison, Kansas.
Al estallar la Primera Guerra Mundial, Amelia y su hermana Muriel se trasladaron a Toronto para trabajar como voluntarias cuidando a los pilotos heridos y enfermos. Allí tuvo otra ocasión de entrar en contacto con el mundo de la aviación y ya entonces vio con otros ojos aquellos extraños aparatos.
En 1921 empezó a recibir clases de aviación de otra mujer piloto, Neta Snook, y se hizo con un aeroplano al que bautizó con el nombre de "El Canario". Dos años después, y tras haber empezado a batir alguna que otra marca, Amelia Earhart conseguía su licencia de piloto de la Federación Aeronáutica Internacional. Solamente quince mujeres antes que ella habían obtenido dicho título.



En abril de 1928 la vida de Amelia daría otro gran paso. Amelia recibía entonces una llamada del capitán H.H. Railey con la propuesta de convertirse en la primera mujer en cruzar el Atlántico. A pesar de que en realidad ella iba como copiloto, hecho que nunca negó, recibió muchos más halagos y atención mediática que el piloto del avión con el que había hecho la travesía.

Sea como fuere, su fama creció como la espuma y Amelia vivió uno de los momentos más brillantes de su vida dando conferencias y publicando libros relacionados con la aviación. En 1931 se casaba con el editor George Palmer Putnam, el hombre que la había descubierto y quien la había propuesto para realizar aquel primer gran vuelo de Amelia.



 El fin de la historia de Amelia Earhart no sólo la convirtió en un mito de la aviación sino que supuso un sinfín de especulaciones acerca de su desaparición. 
El afán de superación de una de las aviadoras más osadas de la historia la llevó a querer batir una y otra vez sus propias marcas. 
Sólo le quedaba un sueño por cumplir, dar la vuelta al mundo en avión.
 A punto estaba de conseguirlo cuando se perdió toda comunicación con su aparato. 

Tras varios intentos de encontrarla, las esperanzas se fueron desvaneciendo. A pesar de no cumplir su sueño, Amelia Earhart pasaba a la historia por su coraje y valentía.







MISSING YOU






MISSING MASS in the HAND

El Extraño Caso de la Masa que no aparece.





Los radiólogos dependemos de dos hechos que nos permiten detectar anomalías entre las estructuras normales: 1) diferente contraste y 2) alteración en su morfología. La verdad es que somos mucho mejores detectando diferencias de contraste que nos muestren la patología. Cuando lo anormal produce únicamente una alteración morfológica, nuestra capacidad de detectarla es mucho más limitada.

Este caso una muchacha de 17 años es enviada por el cirujano porque  presentaba una masa dolorosa y palpable en la palma de la mano. Se le realizó una exploración con IRM que fue interpretada como normal. Si embargo la exploración clínica claramente revelaba la presencia de una masa. En vista de la discrepancia entre los hallazgos clínicos y la exploración, las imágenes con IRM se valoraron de nuevo.

En la zona de la masa en cuestión, la proyección axial T1 revela una anomalía morfológica, que sin embargo tiene la misma señal que el  musculo:





La masa también es isointensa con el músculo en la secuencia potenciada en T2:




Para comparar, aquí tenemos la imagen axial de un paciente normal.
Se identifica: Normal flexor profundo de los dedos (flecha amarilla), flexor superficial de los dedos (flecha verde) y músculos lumbricales normales (flecha azul).




La forma de la lesión de nuestra paciente se observa mejor en una imagen T1 coronal, donde aparece una estructura fusiforme de señal idéntica a la del músculo.




Los hallazgos de la IRM son compatibles con el diagnóstico de la presencia de un músculo accesorio o supernumerario, en este caso de un Flexor Superficial del Segundo dedo (FDS).
Es poco frecuente y aparece como una masa palpable o puede ocasionar por compresión un síndrome del túnel del carpo.
En caso de que produzca síntomas debe extirparse total o parcialmente. 


Por tanto ante una MISSING MASS en la que no se ve nada incialmente en una IRM se debe pensar en un musculo accesorio, especialmente en la mano o en la muñeca donde son más frecuentes, aunque pueden aparecer en casi cualquier parte. También hay que pensar en la posibilidad de un lipoma no encapsulado o en una hernia fascial.

La importancia de la IRM en el diagnóstico por imagen se basa en su gran capacidad de diferenciar contrastes tisulares, pero si solamente nos basamos en este hecho para diagnosticar cometeremos inevitablemente muchos errores. Por eso es muy importante considerar con sumo cuidado la morfología de las estructuras cuyas alteraciones son siempre mucho más sutiles.


¡¡¡¡¡SUERTE!!!!!








No hay comentarios:

Publicar un comentario